16/11/09

La espera

Hajjar_Mila_esperando_la_inspiracion_.jpgSe quedó sentada mirando el mensaje que parpadeaba a la pantalla, sabía que ahí estarían lás últimas ordenes de su Amo.
Dudó. Sabia que obedecería, quería alargar, disfrutar de esos momentos que le quedaban de libertad antes de entregar su voluntad, adentrandose en ese nuevo mundo de sensaciones donde ya no sería ella la que se las procuraría a la carta, quien decidiría el cuando, el como y el qué.
Otra persona iba a procurarle nuevas sensaciones, queria disfrutar de esa nueva emoción.
Leyó el mensaje. Le ordenaban espera, con ciertas ordenes secundarías para dejar transcurrir las horas de dicha espera. No podía ver la tele, no podia escuchar música, ni conectarse, nada de telefono y mucho menos masturbarse. Tenia que estar desnuda y lo único permitido era pintar o leer.
Sonrió, hacía mucho tiempo que no esperaba a nadie. Y cuando la vida la hacia esperar por algo siempre ocupaba el tiempo de espera del modo mas placentero o productivo para ella en ese momento.
Le encantaba estar sola con su música y el montón de libros pendientes por leer que tenía y que se acumulaban por algunos rincones de la casa, en las estanterías, en la mesita de noche, debajo de ella.
La espera con la certeza de un próximo contacto, le resultaba placentera y excitante, era capaz de esperar incluso años. En cambio las esperas de resultados inciertos se volvian castigos insoportables para ella.
Sabía que su Amo estaría ahí. No le importaba esperarlo, mas bien deseaba enormemente el ansia de esas horas de espera, esas horas vacias que se llenarian minuto a minuto de un solo pensamiento EL. Notó como se humedecia, se relajó dispuesta a sentir cada sensación con todos los poros de su piel.

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22/10/09

En tránsito

aero4.jpgMe siento en la sala de espera. Mi vuelo ha tenido que aterrizar por problemas técnicos, el capitán ha informado con voz neutra y emoción contenida que llevamos exceso de carga. Miro a mi alrededor, estoy sola en esta sala, me encuentro en tránsito.

Las salas de tránsito acostumbran a ser aburridas, pequeñas y frías, nada que ver con esas grandes salas de espera, para los viajeros que inician viaje, con todo tipo de distracciones: tiendas, restaurantes, distintas áreas de descanso. Tránsito es el lugar que va desde algún punto indeterminado de tu geografía personal hacia otro punto al que deseas llegar, mas allá de estos ventanales que ahora veo, única distracción a mi espera. Fuera unas nubes densas y blancas llenan el interior de una luz espesa e irreal. Amenaza lluvia.

Empiezan a pasar las horas, casi me parecen semanas, pierdo la noción del tiempo. En algún momento aparece un sobrecargo me mira, sin verme, y anuncia que en algún momento seguiremos viaje. Me revuelvo inquieta en mi incomodo asiento de plástico, no me atrevo a preguntar cuando será eso, conozco la respuesta de sobra, esa respuesta tan profesional vacía de contenido que saben dar. Para que preguntar.

Me pongo a pensar, luego a leer, me voy al lavabo y me masturbo. Vuelvo a mi asiento, miro mi equipaje de mano pero ninguna de las distracciones que me ofrece me apetece en este momento. Miro mi móvil, podría llamar a alguien y tener una charla trivial, pero eso tampoco me apetece. Siento el poderoso deseo de abandonar esta sala de tránsito. Si al menos hubieran mas personas podría pasar el rato observándolos, cuando viajo me gusta esa sensación de volverme trasparente y ver a los demás sin ser vista. Me encanta la humanidad, su ir y venir, sus caras, sus prisas, sus muestras de cariño, sus despistes. Por un momento me planteo irme de aquí, mezclarme entre la multitud que converge en las puertas de embarque, coger algún otro vuelo que me lleve a ninguna parte y desaparecer.

Me levanto y voy hacia los ventanales, miro los aviones aterrizar y despegar, me pregunto por esas personas que empiezan su vuelo, ¿a donde irán, que destinos les esperan? ¿estarán tristes, contentos, acompañados, solos, que ocurrirá en su vida?  Empieza a llover y las gotas que golpean los cristales se funden con las lagrimas que lentamente empiezan a descender por mi rostro. De repente me siento muy cansada y solo deseo volar a casa, a mi nido, descansar entre mis cosas y lamer mis heridas. Y mientras espero reunir el valor o la desesperanza necesarias para abandonar esta sala, sigo aquí, en tránsito a ninguna parte.

 

 

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27/09/09

TIC TAC, la hora ha llegado

reloj.jpg

Quedan menos de 48 horas para que me encuentre con mi AMO.

El es de arena y sal, de agua y cristal. Tan solo el viento lo rige y el fuego le manda.

Ando alborotada, ansiosa, excitada, llevo tanto tiempo imaginando, deseando, esperando este primer encuentro que no hallo las palabras para definir tanta agitación. Trato de pensar que habrá ideado, pero no logro ni siquiera imaginarlo, me gusta que me sorprenda, la ansiedad de no saber que ocurrirá. Pero algo se, deseo que llegue el momento en que finalmente yazca rendida, sometida, abandonada y entregada. Quiero saber que sentiré, y agradarle, complacerle. Quiero saber como será salir del mundo teórico y entrar en el práctico.

Y mis pensamientos, en estas pocas horas que nos separan, se van volviendo sexuales, muy sexuales y también, y porque no, bastante sensuales. 

Miro las horas pasar mientras llega el momento, me invade el deseo y la inseguridad, me siento tímida y valiente, me siento viva y alegre.

Finalmente el tipo de relación Ds que anhelaba, una relación basada en la confianza y el respeto, vuelo tranquila a su encuentro. solo nos separan 48 horas, espero que pasen rápido, muy rápido.

 

 

 

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26/09/09

Mi AMO y mi blog

hombre-blog.jpgDespués de un largo tiempo sin escribir me decido a hacerlo de nuevo. No siento realmente la inspiración elevada, pero si las ganas de retomarlo.

Algunas cosas han pasado este verano y mi blog ha ido quedando abandonado.

Cuando lo inicié ninguno de los dos Amos con los que tonteaban sabían de su existencia, pero mi ego es débil y yo me sentía algo orgullosa de este pequeño y muy personal blog, así que le di la dirección a un Amo al que conocí y al que quería impresionar. Con el tiempo dicho Amo ha acabado siendo mi AMO, y esta vez si que está solo él, no deseo otro (dicho sea de paso y para que conste en acta).

Este hecho me ha causado un paradoja, he dejado de escribir porqué sabía que él lo leería, y sin embargo, durante estos meses en que nos hemos ido conociendo, le he contado cosas de mi que nadie más sabe. ¿Porque me encuentro entonces bloqueada en este punto? El otro día me sugirió que retomara su escritura, y yo me puse en guardia pensando en proteger el continente y contenido de la niña de mis ojos que es mi blog, sin querer que ninguna influencia externa lo desvirtuara en su esencia, que no es otra que la de volcar un montón de pequeños desvaríos de esta sumisa, ahora ya menos indecisa y menos novata. Quería que siguiera siendo mi confidente, mi desahogo. En realidad su intención no era controlar mis escritos, si no ayudarme a retomar mis reflexiones, que tanto me han ayudado, afortunadamente es un Amo de los que te ayudan a pensar, no de los que pretenden pensarlo todo por ti. No negaré que la lectura de algunos otros blog de sumisas, hechos bajo ordenes de sus amos, me habían puesto en guardia sobre el hecho de no perder mi personalidad, mi perspectiva y la decisión sobre lo que escribía de mi o no. Al final aquí estoy de nuevo, intentando ponerme de acuerdo y recuperar la naturalidad al escribir, que en definitiva es lo que tanto a mi AMO como a mi nos gusta de este pequeño y muy personal blog mío.

 

P.d. ¡Ahora solo me queda plantar un árbol!

23:54 Anotado en Blog | Permalink | Comentarios (0) | Email esto | Tags: amo, sumisa, blog

08/07/09

Agua sexual

Como_dos_gotas_de_agua.jpgRodando a goterones solos,
a gotas como dientes,
a espesos goterones de mermelada y sangre,
rodando a goterones
cae el agua,
como una espada en gotas,
como un desgarrador río de vidrio,
cae mordiendo,
golpeando el eje de la simetría, pegando en las costuras del alma,
rompiendo cosas abandonadas, empapando lo oscuro.

Solamente es un soplo, más húmedo que el llanto,
un líquido, un sudor, un aceite sin nombre,
un movimiento agudo,
haciéndose, espesándose,
cae el agua,
a goterones lentos,
hacia su mar, hacia su seco océano,
hacia su ola sin agua.

Veo el verano extenso, y un estertor saliendo de un granero,
bodegas, cigarras,
poblaciones, estímulos,
habitaciones, niñas
durmiendo con las manos en el corazón,
soñando con bandidos, con incendios,
veo barcos,
veo árboles de médula
erizados como gatos rabiosos,
veo sangre, puñales y medias de mujer,
y pelos de hombre,
veo camas, veo corredores donde grita una virgen,
veo frazadas y órganos y hoteles.

Veo los sueños sigilosos,
admito los postreros días,
y también los orígenes, y también los recuerdos,
como un párpado atrozmente levantado a la fuerza
estoy mirando.

Y entonces hay este sonido:
un ruido rojo de huesos,
un pegarse de carne,
y piernas amarillas como espigas juntándose.
Yo escucho entre el disparo de los besos,
escucho, sacudido entre respiraciones y sollozos.

Estoy mirando, oyendo,
con la mitad del alma en el mar y la mitad del alma en la tierra,
y con las dos mitades del alma miro el mundo.

Y aunque cierre los ojos y me cubra el corazón enteramente,
veo caer agua sorda,
a goterones sordos.
Es como un huracán de gelatina,
como una catarata de espermas y medusas.
Veo correr un arco iris turbio.
Veo pasar sus aguas a través de los huesos.

Pablo Neruda

09:08 Anotado en Blog | Permalink | Comentarios (0) | Email esto | Tags: hibrida, poesia, bdsm, sumisa

19/06/09

La cadena

cad.jpg

Estaba sentada en la terraza, el calor del verano la hacia sentirse indolente y perezosa.
Miró al frente, el horizonte llenó sus ojos, lentamente, con el atontamiento propio del despertar de la siesta de esa calurosa tarde de mediados de Junio, bajó la mirada a su brazo, la paseó por el y se detuvo en su muñeca. El grillete la apresaba, no apretaba pero ahí estaba, siguió con la vista la fina cadena que colgaba de él, perdiéndose en dirección sur.
La miró sorprendida, estaba entregando su libertad y una sonrisa se dibujaba en sus labios. ¿Como podía ser? Por primera vez la ausencia de libertad le causaba euforia en vez de ahogo. Los últimos días se había sentido algo bloqueada para expresar tanta emoción, ahora empezaba a recuperar cierta tranquilidad en su camino hacia él. Pensar en todo ello la hacía sonreír, y desde hacía un par de días sentía también a su deseo reclamar protagonismo. Ese mismo deseo potente y desmedido, que ella tan bien había aprendido a controlar, lo sentía latir y deseaba dejarlo libre, pero también la asustaba que él se hiciera demasiado fuerte tomando el gobierno de su razón.

Pero ... era tan lindo sentirse suya, sentirse atada a él. Seguía intrigándole como él la veía con tanta claridad sin haberla visto nunca, sabía mas de ella que la mayoría de sus amigos, mas de su esencia, de su fortaleza, de su entrega. Sintió el anhelo acercarse, sintió las ganas de no dormir para poder quedarse despierta un poco más, sintiéndose atada a él. Por primera vez un hombre, que intuía su auténtica esencia, deseaba su entrega. Los otros apenas lograban acercarse a lo que era ella realmente, y cuando lo lograban e intuían su fuerza o se replegaban silenciosos o intentaban hundirla por miedo a que esa misma fuerza los destruyera, dejándola como siempre, sola y sin aliento, sin esperanza de que alguno fuera capaz de disfrutar del deseo de ella a abandonarse, a entregarse. Y ahí estaba él, al final de esa cadena, sujetándola con firmeza y cariño. Se relajó, la hora del auténtico abandono, finalmente, se estaba acercando.

 

13/06/09

¡Aviso a dominantes!

tour1.jpgEl ejercicio del poder es un arte.

Seré la sumisa de alguien, no de cualquiera.

Eres un dominante, no mi Amo.

Por lo tanto, aquí van algunos consejos, quizás subjetivos, de esta sumisa a los navegantes dominantes de estos mundos virtuales.

El poder no se ostenta, se tiene.

Un buen dirigente siempre valora, tanto al contrincante como a sus subordinados. Aprende a conocernos, nunca nos subestimes.

Reglas de la red: las mayúsculas son gritos, si no nos conocemos de nada como te atreves ha dirigirte a mi en esos términos: mayúsculas, rojo (o azul, o verde) y en algunos casos negrita, eso ofende mi vista, y demuestra lo inseguro que te sientes intentándome demostrar lo que no tienes, el poder de dominarme. Como te atreves a intentar insultarme, humillarme o someterme si no soy tu sumisa. Una mujer que acepte esos términos en los primeros minutos de conversación o es una sumisa de pago (con todos mis respetos hacia este oficio) por lo tanto paga y tendrás derecho a tus desahogos, o es una persona con problemas de autoestima y en ese caso juegas, desde la ignorancia, al descalabro emocional de ella.

Así nunca podrás ayudarla a superarse, solo la hundirás mas. Pregúntate: ¿Deseo una sumisa hundida?, ¿es eso ser un buen Amo? ¿merezco el regalo que ella me hace?

Por lo tanto mientras solo seas un dominante:

Escúchame, háblame, cuéntame, conóceme, valórame, sedúceme, tiéntame.

Solo después, cuando hayas logrado el regalo de mi entrega y seas mi AMO podrás:

Usarme, poseerme, maltratarme, humillarme, quererme, satisfacerme o no, ordenarme porqué, solo entonces, seré tuya y tus deseos serán los míos.

14:26 Anotado en Blog | Permalink | Comentarios (2) | Email esto | Tags: hibrida, bdsm, dominante, sumisa, amo

06/06/09

El Pulpo

pulpo2.jpg

Como cada año en primavera, se fue con su hija a la feria que se celebraba en aquella pequeña ciudad de provincias. La primera vez que fueron, de eso hacia ya cuatro años, lo vió entre pequeñas atracciones aderezadas con un volumen ensordecedor de música histérica y repetitiva, diminutos puestos de hot dogs y churrerias. “El Pulpo”, de pequeña había sido su atracción favorita. Era el mismo, mismos colores, mismo programa de alzamientos y vueltas. Una atracción perfecta para niños y mayores. Quedó alucinada viéndolo, trasportada repentinamente a su infancia. No pudo resistirlo, tenía que subir inmediatamente, pero antes quería preguntarle al hombre que vendía los pases si era exactamente la misma máquina que ella disfrutaba de niña en aquel parque de atracciones, ahora ya desmantelado. Se acercó a la caseta de vivos colores decidida a comprar dos tickets y ha resolver su añoranza. La sorpresa vino cuando miró a los ojos de aquel hombre, feriante y rudo. Saltó la chispa, casi quedó muda al quedarse mirando aquellos ojos que la miraban de manera penetrante y divertida. Salió de dudas, eso sí, después de preguntarle de modo balbuceante e inseguro, no, no era la misma atracción. Se subió y disfrutó, pero ya no pensaba más en su infancia, pensaba en cosas de adultos. Año tras año se repetía el mismo rito, ella iba a aquella pequeña feria con su hija, esperaba el momento de acercarse al Pulpo gigante, acercarse a la caseta, acercarse al hombre que durante ese breve segundo fijaba su mirada en ella mientras le daba los pases y le sonreía con los ojos. Eso era todo, ella jamás se atrevería a decir nada, a insinuar nada, se subía al pulpo sin más. Este año, sin embargo, era distinto, acababa de descubrir la Ds, así que todo parecía algo mas posible y ella algo mas valiente. Se acercó lentamente a la atracción dejando que su hija disfrutara de los juegos en los puestos colindantes, mientras, lo iba mirando por el rabillo del ojo esperando que la mirara. Nada, ni un gesto, ni una mirada, o no la había visto o era un cabrón. Finalmente se acercó, mismo rito, misma mirada, cómplice, coqueta, caliente. Se subió a uno de aquellos tentáculos, mirando a la caseta, esperando alguna otra señal. Otro feriante se acercó a hablar con él, de modo que encima le dio la espalda. Mientras sus ayudantes la habían inmovilizado dentro del pequeño vehículo, no podía salir.
El la dejó ahí, uno, dos, tres y así hasta más de quince eternos minutos de espera sin razón. Y entonces ella lo supo, el se deleitaba teniéndola ahí, a su vista, inmovilizada e ignorándola mientras ella silenciosamente soñaba con una última mirada de sus ojos, gozosa de que el no pusiera en marcha el bicho para poder así quedarse quieta, observándolo, desde su tentáculo, el de él. Finalmente el Pulpo empezó a dar vueltas y a elevarse en el aire, ella, entre subidas de estomago y giros gravitacionales pudo verlo sonreír mientras la miraba y guiaba los mandos que la hacían sufrir a ella y contorsionarse a la máquina. El viaje acabó. Se bajo del Pulpo, el volvía a ignorarla. Mientras ella se marchaba el la miró irse y ella, sin volverse, en el silencio de su cabeza se despidió - hasta el próximo año -.

 

21/05/09

Tribulaciones de una sumisa novata

tribulacion.jpg

 

Se arrodilló en la terraza de su casa, el teléfono en su mano, el mar en sus ojos.

Amo Cabrón acababa de colgar. Habían pasado cuatro meses desde que le hablasen por primera vez de Ds. Cuatro meses de charlas, de indagaciones, de exploraciones por la red en busca de respuestas. Casi pensó en que debería haber acudido a las clases de la Escuela de Doma, pero nunca le habían gustado demasiado las lecciones, lo suyo era ser autodidacta, y a pesar de que ahora ya se iba acostumbrando, todavía se sentía ridícula ante la webcam. En cualquier caso el director de aquella escuela le había enseñado mucho mas de la vida, durante sus charlas casuales, de lo que se podría aprender en cualquier curso a distancia.

Apenas empezaba, ahora, a entender la sumisión, en toda la amplitud de la palabra. Los primeros meses, obviamente, habían sido de rebeldía, de rechazo, de cuestionar. Había conocido primero a Amo Travieso, el tipo era una caja de sorpresas, él la inició, pero era tan y tan heavy que la descolocó, a punto estuvo de tirar la toalla y pasar del mundo bdsm, un amo inadecuado, sobre todo al inicio, puede tener efectos devastadores. Eso no llegó a ocurrir porqué se cruzó en su camino, mientras ella buscaba respuestas, Amo Maravillas, que lástima de distancia, pero al menos le hizo considerar que había buenos amos, amos adecuados a ella. Mientras se puso en contacto con otros, ninguno la convencía del todo, mas bien se dedicaba a ponerlos a prueba con su rebeldía, con sus negativas, así conoció a Amo Fiel, con el que tuvo dos sesiones en real y varias virtuales. Este último a base de constancia, paciencia y simpatía logró que confiara en él y en el bdsm como práctica excitante y plena. Mientras no había perdido contacto con Amo Travieso que insistía en quererla como sumisa, le había ordenado que buscase a otra sumisa, así fue como conoció a otra pareja Ds, el Amo Pareja también estaba interesado en mantener una sesión con ella y su propia sumisa. Tras algunas charlas y un tiempo después del titubeante comienzo, una noche Amo Pareja se convirtió en su paño de lagrimas ante tanta tribulación porque ella ahora estaba entre dos amos casados: Amo Travieso y Amo Fiel, sin decidirse por ninguno, no fuera a enamorarse de un casado y mandar a la porra su corazón blindado. En estas también aparecía y desaparecía Amo Cabrón, era imposible mantener una conversación con ese hombre, se dedicaba sistemáticamente a humillar para someter de entrada, demasiada dureza, demasiado encabronamiento, pero si ni siquiera era su sumisa, como se atrevía a tratarla de ese modo. Y fue así como, siguiendo uno de los jueguecitos mentales de Amo Travieso, se dio de alta en la comunidad ALT con otro nick y entre la avalancha de guiños, invitaciones de red y mensajes conoció a Amo Felino, también a mucha distancia, un Amo de los que apetece ser sumisa sin dudarlo.

Seguía arrodillada en la terraza, mientras la tribulaciones por las que ha de pasar una sumisa novata le pesaban demasiado. Prisionera de su propia vida que no admitía pareja y en busca de esa entrega que ahora veía posible en las relaciones Ds, sin saber hacia donde ir, sin saber cuando parar ni con quién. Mientras el mar seguía en sus ojos y, ahora también, la sumisión en su corazón.

 

 

 

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19/05/09

Puta, sumisa y rebelde

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Que si, que soy las tres cosas. Que ha llegado aquel momento en que quedarme solo con una es partirme, es renunciarme. Porque al final no podrían existir unas sin las otras. Son las Mosqueperras que juntas navegan y exploran este mundo. Esta es mi carta de amor a todas ellas que son partes de mí.

La rebelde, la que cuestiona, la que explora, sin ella jamás habría tenido el valor de ser puta y mucho menos sumisa, porque ser ambas cosas es rebelarse contra lo que me han dicho, contra como me han educado.

La puta es esa parte de mi inconfesable, esa perra que todas tenemos y que, en mi caso, quiere salir y disfrutar de su sexualidad sin complejos, sin tabúes, quiero romperlos todos y vivirme plenamente, quiero gemirlo y gritarlo e incluso esparcirlo a los cuatro vientos, porque el sexo con la puta es mucho más divertido y placentero.

Y por último gobernando, desde el nivel mas profundo, se encuentra la sumisa. Dirigiendo a la rebelde y a la puta, imponiéndose a ellas dos porque es la mas sabia, la mas ancestral, la mas animal. Y porque sabe que solo el AMO será capaz de sacar y saciar a la perra, será capaz de domar a la rebelde y sabe que dejándose moldear, mecer y llevar en sus manos se sentirá plena, y porque ahora ya anhela, no a quien dome a la rebelde, o se folle a la puta si no desea al dominante que disfrute sometiendo a esta sumisa. Desea la sumisión a quien sepa y quiera dominarla.

20:12 Anotado en Blog | Permalink | Comentarios (0) | Email esto | Tags: hibrida, sumisa, rebelde, puta, amo

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